bungalow de un gampling en la Costa Brava

Glamping en la Costa Brava: guía completa de los mejores destinos y alojamientos

El glamping en la Costa Brava combina la experiencia de dormir en plena naturaleza mediterránea con las comodidades de un alojamiento de calidad: cama de verdad, baño privado y, en muchos casos, terraza con vistas al mar o a un bosque de pinos. Es la alternativa ideal para quien quiere desconectar sin renunciar al confort, y la Costa Brava —con su paisaje de acantilados, calas y bosque de alcornoques— es uno de los mejores escenarios para vivirlo en España.

¿Qué es el glamping en la Costa Brava?

El glamping (contracción de glamorous camping) es una modalidad de alojamiento al aire libre que va más allá de la tienda de campaña tradicional. En la Costa Brava, la oferta incluye cúpulas geodésicas transparentes para dormir bajo las estrellas, tiendas safari amuebladas, bungalows de madera integrados en el bosque, cabañas en los árboles y yurtas con decoración cuidada.

A diferencia del camping convencional, el glamping incluye siempre una cama equipada, a menudo baño privado o en suite, y en muchos casos acceso a piscina, desayuno o servicio de restaurante. Los precios en temporada alta oscilan entre los 80 € y los 350 € por noche según el tipo de alojamiento y la ubicación.

¿Dónde hacer glamping en la Costa Brava?

La Costa Brava se divide en tres zonas con ofertas y perfiles de viajero distintos. Elegir bien la zona es tan importante como elegir el tipo de alojamiento.

Zona norte: Roses y Empuriabrava

La zona norte, en el Alt Empordà, concentra algunos de los campings más grandes de España con áreas de glamping bien establecidas. Roses ofrece acceso directo al Parque Natural del Cap de Creus y una bahía amplia con buenas condiciones para el viento, lo que la hace popular entre los que combinan glamping con actividades náuticas.

Empuriabrava, con su red de canales navegables, tiene varias opciones de glamping con acceso a actividades como el paracaidismo en el Skydive Empuriabrava o los deportes acuáticos en los canales. Es una zona especialmente adecuada para viajeros activos que buscan algo más que la playa. Más información sobre la zona en la guía de qué ver en Empuriabrava.

Zona central: Begur, Palafrugell y l’Estartit

La zona central del Baix Empordà es la más valorada para el glamping de calidad en la Costa Brava. Begur concentra la mayor densidad de opciones premium: campings con bungalows de madera elevados, cúpulas geodésicas entre pinos y tiendas safari con vistas a la bahía. La proximidad a calas como Aiguablava, Sa Tuna o Sa Riera multiplica el atractivo.

Palafrugell y su entorno —Calella de Palafrugell, Llafranc y Tamariu— ofrecen glamping más accesible en precio pero igual de bien situado, con calas de aguas turquesas a menos de 10 minutos en coche. L’Estartit, frente a las Islas Mèdes, es la mejor opción para quien quiere combinar glamping con buceo o snorkel en una reserva marina.

Si planeas visitar la zona central, la guía de qué ver en Begur es un buen punto de partida para organizar la estancia.

Zona sur: Tossa de Mar y Lloret de Mar

La zona sur tiene la mayor concentración de campings de la Costa Brava y, con ella, la oferta de glamping más amplia en número de plazas. Los precios son algo más bajos que en la zona central, y la infraestructura es más completa: piscinas, restaurantes, animación y acceso a playa en la mayoría de los casos.

Tossa de Mar, con su ciudadela medieval y sus calas entre acantilados, es la opción más fotogénica de la zona sur. Lloret de Mar ofrece el glamping más familiar y con más servicios incluidos, aunque el ambiente es más masificado en julio y agosto. Puedes ver qué ofrece cada pueblo en las guías de qué ver en Tossa de Mar y qué ver en Lloret de Mar.

Tipos de alojamiento glamping en la Costa Brava

La oferta de glamping en la Costa Brava cubre prácticamente todos los formatos disponibles en el mercado europeo. Esta tabla recoge los principales tipos, su precio orientativo en temporada alta (julio–agosto 2026) y para quién encaja mejor:

Tipo de glamping Precio/noche (temp. alta) Ideal para Disponibilidad en Costa Brava
Bell tent / tienda safari 80 – 140 € Parejas y grupos de amigos Alta — zona sur y central
Bungalow de madera 120 – 200 € Familias y estancias largas Muy alta — toda la costa
Cúpula / burbuja geodésica 150 – 280 € Parejas, escapada romántica Media — zona central y norte
Yurta 130 – 220 € Familias, experiencia alternativa Baja — algunas opciones en Girona interior
Cabaña en los árboles 180 – 350 € Parejas, aniversarios Muy baja — oferta puntual
Caravana vintage / Airstream 110 – 190 € Parejas, viajeros con estilo Baja — oferta en crecimiento

Los bungalows de madera son con diferencia el formato más extendido en la Costa Brava. Las cúpulas geodésicas están ganando presencia en la zona central —especialmente en el entorno de Begur— pero la oferta sigue siendo limitada y se reserva con meses de antelación.

¿Cuánto cuesta el glamping en la Costa Brava?

El precio varía según tres factores: el tipo de alojamiento, la zona y la temporada. Como referencia general para 2026:

  • Temporada baja (octubre–mayo, excepto Semana Santa): 60–150 €/noche según tipo.
  • Temporada media (junio y septiembre): 90–220 €/noche. Es la mejor relación calidad-precio.
  • Temporada alta (julio–agosto): 120–350 €/noche. Precios máximos y disponibilidad muy limitada.

La zona central (Begur, Palafrugell) tiende a ser entre un 20 y un 30 % más cara que la zona sur para el mismo tipo de alojamiento, porque la oferta es más limitada y la demanda más alta. La zona norte es la más variable en precio según el establecimiento.

La mayoría de establecimientos aplican estancia mínima de 2–3 noches en temporada alta. Reservar con 2–3 meses de antelación es imprescindible para julio y agosto, especialmente en cúpulas y cabañas en los árboles.

¿Cuándo es mejor hacer glamping en la Costa Brava?

Junio y septiembre son los meses óptimos para el glamping en la Costa Brava. El mar ya está caliente en junio (agua a 22–24 °C) y las temperaturas nocturnas son agradables para dormir en cualquier tipo de alojamiento exterior. En septiembre la masificación baja notablemente y los precios caen entre un 20 y un 40 % respecto a agosto.

Julio y agosto presentan un problema específico para el glamping: las temperaturas interiores de las tiendas safari y las bell tents pueden superar los 35 °C durante el día, haciendo el descanso incómodo si el alojamiento no tiene climatización o ventilación cruzada. Las cúpulas geodésicas de alta gama suelen incluir sistema de refrigeración, pero no siempre.

La primavera (abril–mayo) es una opción poco explorada y muy interesante: los campings están semivacíos, los precios son los más bajos del año y el paisaje de la Costa Brava en esa época —con el almendro en flor y el bosque de alcornoques verde— tiene un atractivo diferente al estival.

Glamping con piscina en la Costa Brava

La mayoría de campings con glamping en la Costa Brava incluyen acceso a piscina en el precio del alojamiento. Es uno de los criterios más buscados, especialmente para familias con niños y para quienes prefieren evitar la masificación de las playas públicas en agosto.

Los establecimientos de la zona sur (Lloret, Tossa) suelen tener las piscinas más grandes y mejor equipadas. En la zona central, los campings con glamping premium de Begur y Palafrugell tienen piscinas más pequeñas pero mejor integradas en el entorno natural. Algunos establecimientos de lujo disponen de piscina privada o jacuzzi en la propia parcela del alojamiento.

Al buscar glamping con piscina, conviene confirmar si la piscina tiene zona infantil separada y cuál es el horario de uso, ya que algunos establecimientos restringen el acceso en determinadas franjas.

Glamping para parejas y escapada romántica en la Costa Brava

Las cúpulas geodésicas con techo transparente son el formato más buscado para escapadas románticas en la Costa Brava. Permiten observar las estrellas desde la cama, algo que en una zona con baja contaminación lumínica como el Cabo de Creus o el interior del Baix Empordà resulta especialmente espectacular.

Para una escapada de pareja, la combinación más valorada es: una noche en cúpula o cabaña en los árboles en el entorno de Begur o Palafrugell, bajada a una cala tranquila por la mañana, y cena en el pueblo. Peratallada —a 15 minutos de Begur— es uno de los mejores pueblos medievales de Catalunya para una cena romántica al aire libre.

Algunos establecimientos de la Costa Brava ofrecen paquetes específicos para parejas que incluyen botella de cava, ramo de flores o acceso a spa. Vale la pena preguntar al reservar, especialmente fuera de temporada alta cuando los campings tienen más flexibilidad para personalizar la estancia.

Qué llevar y qué esperar en un glamping de la Costa Brava

El glamping incluye lo que el camping no tiene, pero conviene confirmar qué está incluido antes de reservar. Estos son los elementos que varían más entre establecimientos:

  • Ropa de cama: incluida en casi todos los glamping de la Costa Brava, pero no siempre en los formatos más básicos (bell tent).
  • Toallas: no siempre incluidas. Consultar antes de ir.
  • Cocina o zona de preparación de alimentos: variable. Los bungalows suelen tener cocina o kitchenette. Las cúpulas y tiendas raramente.
  • Aire acondicionado o ventilador: fundamental en julio y agosto. Confirmar antes de reservar.
  • Aparcamiento: incluido en la mayoría de campings, pero algunos cobran suplemento en temporada alta.
  • Animales de compañía: política variable. Algunos campings tienen zonas petfriendly. Si viajas con mascota, consulta la guía de playas para perros en la Costa Brava para complementar la estancia.

Lo que distingue al glamping de calidad del simple bungalow de camping es la atención al detalle: decoración cuidada, aromaterapia, kit de bienvenida, vistas bien orientadas. Si reservas por primera vez, revisar las fotos del interior del alojamiento —no solo del exterior— es el mejor indicador de qué nivel de experiencia esperar.

Los 5 mejores glamping de la Costa Brava

Estos cinco establecimientos combinan ubicación, calidad de alojamiento y valoraciones contrastadas de viajeros reales. Cubren las tres zonas de la Costa Brava y distintos perfiles de viajero.

  1. Camping El Maset — Begur

    Situado a 300 metros de la playa de Sa Riera y a 1,5 km del casco antiguo de Begur, El Maset es uno de los campings con mejor relación ubicación-calidad de toda la zona central de la Costa Brava. Ofrece bungalows de madera totalmente equipados —ropa de cama, cocina, aire acondicionado, terraza privada— integrados en un bosque de pinos y encinas a media ladera. La piscina al aire libre, el bar-restaurante y la parada de bus a la entrada lo hacen especialmente cómodo para quienes van sin coche. Es un establecimiento de gestión familiar desde los años 60 con un ambiente tranquilo y familiar.

    Ideal para: familias y parejas que buscan proximidad a las calas de Begur sin renunciar a los servicios básicos.

  2. Wecamp Santa Cristina — Santa Cristina d’Aro

    Enclavado en el bosque de las Gavarres, a 10 minutos de las playas de Sant Feliu de Guíxols, Wecamp Santa Cristina es el glamping de diseño más reconocido de la Costa Brava. Sus lodges y mobile homes de estética eco-friendly están dispersos entre alcornoques centenarios, con espacios diseñados para maximizar la privacidad entre alojamientos. El establecimiento no permite la circulación de vehículos dentro del recinto —un detalle que los huéspedes con niños valoran especialmente— y dispone de piscina, restaurante Verdoliva con producto local, áreas deportivas y acceso al Camí de Ronda. La ruta ciclista El Carrilet, que conecta Girona con Sant Feliu, pasa a pocos metros del camping.

    Ideal para: parejas y familias que priorizan el diseño, la tranquilidad y la integración en el entorno natural.

  3. Kampaoh Tossa de Mar (Camping Cala Llevado) — Tossa de Mar

    El Camping Cala Llevado, fundado en 1959 y gestionado por la misma familia durante décadas, ofrece desde hace unos años glamping de la mano de Kampaoh: tiendas bell y buka completamente montadas y equipadas con camas, ropa de cama, toallas, nevera de playa y menaje de cocina. El emplazamiento es excepcional: un bosque de pinos en terrazas sobre el mar, a 3 km del pueblo medieval de Tossa de Mar, con acceso directo a tres calas de aguas transparentes. El establecimiento dispone de un pequeño tren lanzadera gratuito para los huéspedes que quieran llegar a la playa sin bajar la cuesta a pie en pleno agosto.

    Ideal para: viajeros que buscan naturaleza auténtica y acceso directo al mar en la zona sur de la Costa Brava.

  4. Kampaoh Pals (Camping Interpals) — Pals

    Interpals Eco Resort es un camping familiar situado a 450 metros de la playa de Pals, en el Baix Empordà. La oferta de glamping incluye bell tents y tipis de diferentes tamaños, equipados con camas y decoración cuidada, en un entorno de pinar a escasos metros de la playa. La proximidad al pueblo medieval de Pals —a 2 km— y al entorno de arrozales del Empordà lo diferencia de otros campings de la zona costera. Kampaoh gestiona las tiendas glamping con un modelo de alojamiento llave en mano que incluye todo el equipamiento necesario.

    Ideal para: parejas y grupos de amigos que quieren combinar playa con visitas al interior del Baix Empordà (Pals, Peratallada, Palafrugell).

  5. Wecamp Cadaqués — Cadaqués

    El glamping más al norte de la lista y el más singular por su entorno: Wecamp Cadaqués está situado en Cala Montgó, en pleno Parque Natural del Cap de Creus, a pocos kilómetros del pueblo de Cadaqués. Las tiendas safari con vistas al mar y el acceso directo al Camí de Ronda —con los paisajes de roca volcánica del Cabo de Creus como telón de fondo— lo convierten en una opción difícilmente comparable en la Costa Brava. El entorno de baja contaminación lumínica lo hace especialmente recomendable para quienes quieran observar el cielo nocturno desde la terraza del alojamiento.

    Ideal para: viajeros que buscan un glamping en entorno natural protegido, con acceso a uno de los paisajes más salvajes de Catalunya.

Preguntas frecuentes sobre el glamping en la Costa Brava

¿Qué es el glamping y en qué se diferencia del camping?

El glamping es una modalidad de alojamiento al aire libre que incluye cama equipada con ropa de cama, baño privado o compartido de calidad y comodidades similares a las de un hotel rural. A diferencia del camping convencional, no requiere traer tienda, saco de dormir ni equipamiento propio.

¿Cuál es la mejor zona para hacer glamping en la Costa Brava?

La zona central —Begur, Palafrugell y l’Estartit— ofrece la mejor combinación de calidad de alojamiento, paisaje y proximidad a calas espectaculares. Para viajeros con presupuesto más ajustado o en familia, la zona sur (Tossa, Lloret) tiene más oferta y mejores servicios a menor precio.

¿Cuánto cuesta el glamping en la Costa Brava?

Los precios oscilan entre 80 € y 350 € por noche en temporada alta (julio–agosto), según el tipo de alojamiento. En junio y septiembre los precios bajan entre un 20 y un 40 %, con prácticamente la misma calidad de experiencia. Los formatos más económicos son las bell tents y bungalows básicos; los más caros, las cúpulas geodésicas y las cabañas en los árboles.

¿Con cuánta antelación hay que reservar el glamping en la Costa Brava?

Para julio y agosto, lo recomendable es reservar con 2–3 meses de antelación, especialmente en cúpulas y cabañas en los árboles, que tienen pocas unidades. En junio, septiembre y Semana Santa con 3–4 semanas suele ser suficiente, aunque los mejores alojamientos se llenan antes.

¿Se puede hacer glamping en la Costa Brava con niños?

Sí. Los bungalows de madera y las bell tents de mayor tamaño son los formatos más adecuados para familias. La mayoría de campings con glamping tienen piscina, zona de juegos y restaurante. La zona sur (Lloret, Tossa) es la más orientada a familias con niños por la amplitud de servicios.

¿Hay glamping abierto todo el año en la Costa Brava?

La mayoría de establecimientos abren de Semana Santa a finales de octubre. Algunos campings de la zona sur mantienen abierta una parte de su oferta de bungalows todo el año, especialmente en los meses de invierno para escapadas de fin de semana. La oferta en diciembre–febrero es muy limitada.

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